
¡Qué tarde tan especial vivimos el pasado domingo!
Aún seguimos con la energía bonita que nos dejó nuestro esperado torneo de Burako organizado por En-red-ando. Llevábamos tiempo preparándolo con ilusión, y ver la sala llena, las mesas en marcha y ese murmullo constante de conversación y risas fue, sin duda, la mejor recompensa. No fue solo una competición; fue una auténtica jornada de encuentro, de complicidad y de comunidad.
Uno de los momentos más bonitos del día fue ver cómo las que dominan el Burako se volcaron con paciencia y cariño para enseñar a quienes daban sus primeros pasos. Explicar reglas, aconsejar jugadas, repetir una vez más cómo cerrar… Todo con generosidad y buen humor. Si algo quedó claro es que lo importante no era ganar, sino compartir. 🤝❤️
Entre fichas que iban y venían, estrategias improvisadas y alguna que otra carcajada inevitable, el tiempo se nos pasó volando.
Como ya es tradición, cerramos el torneo con nuestro querido picoteo para seguir fortaleciendo los vínculos que nos unen.



