Parashat Jukat-Balak:Doble enseñanza

Parashat Jukat-Balak  –  Bamidbar 19 – 25:9
Doble parashá para una doble enseñanza: lo inevitable de la bendición y protección al Pueblo de Israel, por un lado, y el peligro de querer ponerse uno mismo a la altura de aquéllos que nos lideran, con argumentos falaces.
Es sorprendente cómo, por más que fuera presionado para ello, a Bilam le es del todo imposible maldecir a Israel, tal como pretende el Rey de Moab, Balak.No sólo porque Bilam se toma el tiempo necesario para consultarle a Ad’ cómo proceder; es que él mismo se da cuenta de la maravilla que se percibe con tan solo posar los ojos sobre el asentamiento de las 12 Tribus.Como destaca Rambán, tomándose un tiempo para observar atentamente, esas tiendas aparentemente precarias y ese caos que simula debilidad, se tornan en belleza y compromiso con Ad’, así como en poderío para vencer a cualquier enemigo, por ser así la voluntad de D’s.

¿De dónde proviene el mayor peligro, pues, para los Hijos de Israel?Tal y como ocurre en nuestra cotidianidad, la mayor amenaza se origina en nosotros mismos.Se nos relata en el capítulo 25 de Bamidbar, la caída en desgracia de parte del Pueblo de Israel al dejarse llevar por la asimilación a dioses y costumbres ajenos, olvidando el Pacto Eterno de reconocer sólo a Uno, al Hacedor de todo. Sin haber sido presionados para ello, ni amenazados, de nuevo vuelven a sucumbir a la idolatría.Los jajamim nos relatan en el Midrash el peligro de caer en la tentación de compararse con aquéllos que nos guían -sin percatarnos del gran sacrificio diario que realizan- con el único propósito de «salirnos con la nuestra»: Zirim reta a Moshe a aprobar su unión con una mujer medianita, y Rashi nos explica cómo Zirim pretende equiparar su transgresión con el matrimonio de Moshe y Tzipora.
Que no se nos nuble la vista y que nosotros sigamos siendo capaces de observar la magnificencia de nuestro Pueblo, lo afortunados que somos de pertenecer a él, y que seamos humildes para reconocer el ejemplo de los que cada día tratan de servirnos como guías en nuestro camino.

Un abrazo a todos
Jana
Shlijat Tzibur